lunes, 7 de diciembre de 2020

Cuando el "gobierno" entra por la televisión, los "ciudadanos" le hacen la ola

Son las cuatro de la mañana, desde últimos de febrero tengo grandes problemas para dormir, soy además de enfermo crónico, uno de esos agraciados que están vacunados de forma natural (por unos seis meses) por el SARS-CoV-2 y tengo la suerte de tener "covid persistente" de los más leves, de los que además de ver agravada mi propia patología, he añadido una extrema debilidad y un "llanto" eterno, pues desde hace diez meses no dejo de llorar, de día y de noche, con lo que no deseo a nadie ese picor de ojos, como si estuviera pelando cebollas 24 horas al día y ese desgaste que no me deja útil más de cuatro horas seguidas, un día tras otro, desde hace más de trescientos días. Hoy es un día más, uno de tantos que me pongo a ver la tele, pues mis ojos son muy difíciles de cerrar yo busco una película por ver, o como otras veces me pongo a ver repetidos los programas de Cuarto Milenio, ese que conduce el "cazafantasmas" Iker Jiménez, como le han denominado desde el "gobierno" y desde medios subvencionados por el "gobierno", en una campaña de desprestigio que nunca había conocido, en mis cuatro décadas dedicado al periodismo, desde todos los ámbitos. Han sido cuatro décadas de "farsa democrática", en la que todos los periodistas subvencionados, pagados desde medios subvencionados, práctica que la ONU tildó de anti-democrática en 1980, han servido al régimen en la protección o blindaje de esta pantomima pactada, que algunos aún llaman "transición", pero que tras 43 años de mentiras, algunos no hemos encontrado el lugar de destino, ni siquiera vemos en el horizonte inicio posible para consensuar y dialogar con el pueblo, el único soberano posible si hablamos de democracia. Pues lo dicho, tengo la autoridad para hablar de algunas cosas, que me da el llevar diez meses confinado, desde el 5 de marzo concretamente, pues sea por la vía privada o pública, cogí este virus inteligente, natural o artificial, aunque ese es otro debate en el que ni siquiera los "expertos" están autorizados para entrar. Por responsabilidad, me auto confiné el 5 de marzo y almacené la comida y las cuestiones higiénicas imprescindibles, sin saber que a partir del 13 de marzo en que el "gobierno" mandó sus notificaciones internas, no tendría forma de comprar alimentos, ni productos de extrema necesidad, se cortarían los transportes públicos, la administración y el servicio a domicilio de los grandes oligopolios de la alimentación, consentidos por el "gobierno" una vez más. Pero desde el 5 de marzo, ni he podido visitar a enfermeros, seguir tratamientos, acudir al médico de familia, o hacerme todas las pruebas citadas desde el año anterior, con hematólogo, reumatólogo, neurólogo, o cardiólogo y por supuesto no hacerme las pruebas de seguimiento más básicas como análisis, electros, o eco cardiogramas, presuntamente imprescindibles para mi salud. A todo eso hay que sumar que desde el 13 de marzo se anularon todas las citas con la administración, Seguridad Social, Agencia Tributaria, SEPE, e incluso las gestiones en la Delegación del Gobierno, para que pudieran autorizar y verificar mi identidad de forma analógica (presencial). Algunos ciudadanos que vivimos secuestrados, pues sin transporte público y con todos los caminos públicos que dice la ley tienen que estar abiertos, están cerrados para disfrute de privados o militares y las únicas vías para comunicarse con la ciudad, donde venden comida, es una autovía ilegal, pues atraviesa un monumento. Además de estar secuestrado en mi propio habitáculo (casa) y no poder comunicarme con otro lugar, ni para comprar comida, este "gobierno" nos puso teléfonos de pago, para que los ciudadanos gastaran lo poco que tenían en escuchar contestadores, que siguen diez meses más tarde. Los ciudadanos pudimos ver cómo nos quedábamos sin recetas, dando gracias al menos de tener una farmacia a medio kilómetro, gracias también a haber comprado mascarillas en enero, para ir a la farmacia, pagando copagos irregulares durante meses pues no había administración a la que reclamar. Cinco meses después, algún familiar, pidiendo favores a personas con discapacidades severas, pues seguíamos sin transporte público alguno, pudo "escapar" a un país un poco más civilizado, llegando a un aeropuerto blindado por los "cuerpos y cuerpas" de seguridad del Estado, como si todos fuésemos terroristas. Era más fácil, previo pago de peajes (tercermundismo puro y duro), llegar a Barajas que a un supermercado a tres kilómetros. Esos sí, este familiar se trasladó con otra sección familiar a un país más civilizado, aunque también tuviera pandemia, lo hizo sin disponer siquiera de Tarjeta Sanitaria Europea, ni certificado alguno, después de meses de pasarse la pelota (telefónicamente) entre centro de salud y administración sanitaria regional, por ausencia de administración sanitaria nacional, que sigue ausente diez meses después, sin citas presenciales, ni atención telefónica alguna. Como no tenía documento expedido por la administración española, para ser atendida en el Espacio Schengen (UE), como cualquier español, esta persona tuvo que contratar un seguro sanitario carísimo, a sumar a lo que hubo que comer a crédito, por falta de trabajo y por ser rigurosamente mentira, todos los subsidios y ayudas que el Ministerio de Trabajo prometió en estos diez meses. Para colmo algunos, discapacitados y residentes en una mancha de corrupción pública (Castilla-La Mancha), una ínsula inventada dentro de un reino dividido en veinte taifas, diecinueve territorios con desigualdad de derechos y una estéril dictadura monárquica parlamentaria, para vivir, hablar, beber y comer a costa de los ciudadanos (Congreso), no pudimos optar a las "ayudas de emergencia" por el simple hecho de ser discapacitados, gracias a diversas ilegalidades constitucionales, españolas y europeas. Mientras algunos según la tele, con ertes y todo, reciben bolsas de comida de todas las ong asociadas en clave de "ya se lo retornarán", algunos hemos tenido que estirar lo poquito que almacenamos a crédito, el 5 de marzo.
Pues volviendo al principio, tras los programas de Cuarto Milenio del 16/02/20, 23/02/20 y del 01/03/20, este último que hoy me he encontrado en mi vigilia obligada diaria, no puedo entender que un "gobierno" y mucho menos "de izquierdas", haya abandonado a su suerte a tantos ciudadanos y haya hecho todo lo que ha hecho, o sea nada, incluidas sus vacaciones, no haya dimitido en pleno. Sabían tanto y seguían afirmando en la primera semana de marzo, que sólo cogeríamos esta "gripecilla" cuatro gatos, dentro de los cuales me incluyo y que he sobrevivido, exclusivamente porque a los depredadores de "cazafantasmas" y cazadores de "gamusinos" de Moncloa, les vimos venir desde enero, creando protecciones propias y velando por lo que ellos no han velado. Ahora tengo claro que después de 43 años de estafa "democrática", no necesitamos a toda esa legión de parásitos que viven de la "política" y que maman de lo que roban ilegítimamente al pueblo. Yo no soy negacionista y reconozco al SARS-CoV-2, pero ustedes son un patógeno mucho más letal.
Si viviéramos en un país democrático, alguien debería pagar por esos más de 100.000 muertos invisibles, unos por la covid este año (por ahora nos olvidamos de los meses anteriores, cuando también gobernaban ustedes) y otros por no haber sido atendidos en estos diez meses de "indigestión" gubernativa. Tras ver de nuevo el programa Cuarto Milenio del 1 de marzo, mientras ustedes llamaban alarmistas a todos estos expertos y hacían chistes en las redes, no tengo duda de que si les queda una pizca de decencia deberían dimitir todos los que han gobernado, incluso toda la oposición, en los veinte reinos del absurdo competencial. Al ver el debate de nuevo, no recordaba tanta precisión, pareciera que el debate se estuviera realizando en directo, a 7 de diciembre de 2020. Algunos, que repito, estamos auto confinados desde el 5 de marzo, sin vacaciones, ni bares, ni compras, ni peluquerías, ni luces de navidad, que hemos leído cada uno de los informes del "gobierno", del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, dependiente de la Secretaría General de Sanidad y Consumo (10/02/2020, 06/03/2020 [V.2], 17/03/2020, 26/03/2020), esos informes que ustedes han estado escondiendo/ocultando, no nos tragamos que en marzo, abril, mayo, junio, julio, agosto, septiembre, octubre y noviembre, hicieran lo que han hecho, por "desconocimiento" y que estén recomendando a los ciudadanos, comer, beber, comprar, viajar y reunirse, porque sean tontos y muy cortitos. Unos gobernantes tan tontos no hubieran especulado tanto con la vida y la muerte, con unas mascarillas que cuestan 10 céntimos, unos PCR que se pueden conseguir por 8 euros y unos test de antígenos, que aunque saben que no sirven para gestionar, detectar, ni controlar nada, sólo valen para manipular la información con la complicidad de ustedes, han sido el caramelo para tapar la boca a las farmacias, o repartir el botín, pues su costo no supera los 2 euros. Parece que las muertes les salen muy rentables y gracias a unas vacunas blindadas con dinero público, un gran negocio que todavía no sabemos con exactitud de dónde y desde hace cuantos años viene, se puede cepillar de un plumazo a todos aquellos que más le cuestan al Estado, cuando saben que las "pruebas científicas" (inexistentes), no han recomendado usarlas en mayores de 55 años, que no estén completamente sanos y que no sean inmunodeficientes.
Parece que a toda la clase política no le queda ni rastro de decencia, pero con una legión de adoctrinados durante cuatro décadas, quizás puedan seguir mamando hasta que nazcan nuevos ciudadanos neutros y se revelen, siempre y cuando no se inventen otra fórmula para controlarles e influir en sus acciones contra ustedes, parásitos de "nueva creación", mucho más cutres que la vieja guardia de sus partidos (empresas), los rancios parásitos, los que en estos últimos días se hacen llamar "padres de la Constitución", esa misma Carta Magna que no han cumplido, ni respetado y que han utilizado como papel higiénico, en cada una de las crisis "invisibles" que hemos tenido desde 1978, inventadas/creadas por ellos.

Sólo me queda desear a sus forofos adoctrinados una feliz navidad y próspera ola de enero.
















miércoles, 12 de agosto de 2020

Una migración tranquila

Cada vez que te creas un cosmos y lo pierdes de vista, el cosmos cambia, ya nunca será igual y las estrellas que tenían una dirección y un color, pierden su rumbo y su aspecto, junto a todas sus propiedades.



No es la misma luna (It's Not The Same Moon)


¿Alguna vez oíste la teoría del universo?

Donde cada vez que haces una elección,

¿Se crea un nuevo planeta?

¿Alguna vez oíste esa teoría?

¿Tiene algún sentido?

Que una elección puede dividir el mundo en dos,

¿O es demasiado inmenso para ti?

Que todos ellos existen en paralelo,

Cada uno separado del otro,

Y cada decisión posterior,

Hace un mundo nuevo y luego otro,

Y todos se extienden hacia el infinito,

Cada vez más lejos.


Ahora, si un hombre reconsiderara su posición,

¿Y tratar de hacer girar el mundo a su estado original?

No es una proposición científica,

Y hablando relativamente ... llegas tarde.


No es la misma luna en el cielo,

Y estas son estrellas diferentes,

Y estas son constelaciones diferentes,

De los que has descrito.


Diferentes reglas de navegación,

Coordenadas y líneas extrañas,

Un zodíaco completamente diferente,

De signos desconocidos.


No es la misma luna en el cielo,

Y esos planetas son engañosos,

Ni siquiera trataría de tomar una orientación o una lectura,

Solo acepta que las cosas son diferentes,

No tienes más remedio que cumplir,

Cuando los hombres más inteligentes no han podido ver,

La lógica de por qué.


No es la misma luna,

No es la misma luna,

En el cielo.

viernes, 25 de mayo de 2018

Visión con perspectiva



He visto tanto de cerca y durante tanto tiempo, que ya sólo veo con perspectiva.



sábado, 30 de julio de 2016

Gracias, Eduardo (Lágrimas en las piedras)

Una de esas cosas que nadie te enseña es a caminar y cuando decides tu propio camino sabes que los golpes te los darás solo y que quizás nadie te dará la mano para levantarte. Cuando decides tener principios y hacerte preguntas, cuando empiezas a hacérselas a otros, te das cuenta que las respuestas no aparecerán solas y que detrás de cada misterio hay alguien escondiendo algo. Un día entiendes que nadie hará nada por ti y mucho menos por el bien común, por el interés general, que las cosas para que sucedan requieren de alguien que se mueva en alguna dirección. Pero si te mueves en la dirección contraria al viento seguro te despeinarás, si quieres romper muros a cabezazos cabe la posibilidad de que los escombros te aplasten. Caminar contra corriente supone ir contra intereses preestablecidos y normas no escritas, contra el confort de unos y contra intereses ocultos de otros. No puedes esperar que nadie te de las gracias por cambiar las cosas que nadie quiere cambiar, hay demasiada gente viviendo del sistema, por malo que sea el sistema.

Si un día consigues hacer lo que nadie ha hecho, porque nadie quería hacerlo y porque era muy cómodo no hacerlo, lo más que vas a conseguir es una palmadita en la espalda, una sonrisa falsa o un apretón de manos que no te transmita ninguna sinceridad. La paz del deber cumplido es algo que no se puede explicar con palabras, es eso que llaman "nirvana" en algunas religiones y tras lo que algunos han decidido pasar a una nueva dimensión (o morirse), pues después de conseguir lo que tantos te dijeron que no ibas a lograr "ni en tus mejores sueños", lo único que un cuerpo humano te pide es descansar.

El domingo 30 de julio de 2006, víspera de un lunes en el que acudiría con toda la tranquilidad del mundo y muy bien acompañado a dar la más importante rueda de prensa de toda mi vida, era uno de esos domingos en que no tienes ganas ni de comer, con casi treinta grados por la mañana que llegarían muy cerca de los cuarenta oficiales, al menos cinco grados más (no oficiales) en el casco histórico de Toledo. Cuando empezaron a sonar los teléfonos no podía imaginar que este domingo me cambiaría tanto la manera de ver las cosas, que había personas tan extraordinarias que podían hacer llorar tanto a alguien presuntamente tan duro como yo, quizás era la primera vez en mi vida que alguien me daba las gracias por algo y además "en nombre de Toledo". Nadie te prepara para recibir de el agradecimiento por nada, uno tiene que hacer siempre en la vida lo que debe. Desde ese domingo 30 de julio hasta el 13 de septiembre no iba a parar de hacer entrevistas, cinco o seis diarias, con medios nacionales e internacionales. En 44 días mi pelo negro se tornaría blanco y la debilidad se hacía patente en mi cara, con muchos kilos menos de los que reflejaba la foto que ese domingo 30 de junio me haría Luis Magán, en Vega Baja y con un sol de justicia.

Han pasado diez años y he aprendido mucho más en este tiempo que en el resto de mi vida. La sabiduría que he conseguido amasar es mi tesoro, pero el duro camino recorrido es lo único que marcará mis pasos y mis decisiones, para seguir defendiendo las mismas ideas y principios.
Justo López, ayer en Toledo (30 de julio de 2006) / LUIS MAGÁN

viernes, 29 de julio de 2016

¿Qué les preocupa a los españoles?



Si a los españoles se ha demostrado que les importa tan poco la corrupción, quien soy yo para preocuparme del Patrimonio Histórico español, origen de esta España que unos "bárbaros" (visigodos) unificaron y que una panda de analfabetos han dividido en 17 + 2 reinos de taifas. El 26 de julio de 2006, el presidente Zapatero decidió cumplir el tratado internacional firmado con UNESCO y proteger de la especulación urbanística uno de los yacimientos arqueológicos más importantes de Europa y del mundo (declarado monumento en 1940 y Patrimonio Mundial en 1986). Diez años después y 6 + 2 sentencias judiciales firmes y una amenaza de UNESCO de retirarle a Toledo el reconocimiento (declaración), el Ayuntamiento de Toledo con la complicidad necesaria de la Junta de Comunidades, presidida por el que fue alcalde y en 1998 la mano ejecutora de la recalificación imposible, todo vuelve al principio y las máquinas trabajan en los mismos suelos y en los mismos entornos protegidos por el gobierno de España y por UNESCO. Pero parece que a los españoles esto no les interesa y a los medios de comunicación tampoco.

¿Abstención o absentismo?

El arte de votar hacia la derecha sin que la izquierda lo entienda o viceversa.
De la misma forma que no entiendo que existan partidos políticos de centro (mediocres), periodistas “de derechas o de izquierdas” como vemos en todas las tertulias, medios generalistas “con tendencia política”, o jueces a las órdenes ni de partidos, poder político de turno, favoreciendo a la corona, a la Iglesia, a empresas o amigos cazadores, no entiendo que pueda existir democracia sólo para una parte de los ciudadanos. Sería muy democrático que a la hora de pedir a los ciudadanos un pronunciamiento a favor o en contra de un determinado asunto, que existiera una obligación de pronunciarse a los mayores de edad y que tuvieran que determinar el sentido positivo o negativo del voto, por muy secreto que fuera el derecho, amparándonos en la tecnología actual. Entiendo que la cuestión de los “no votos” o votos nulos partió de una época en la que no teníamos herramientas para asegurar técnicamente el correcto cumplimiento de ese sano ejercicio de libertad al tiempo que se preservaba el anonimato. Dicho lo anterior, puesto que escucho con asombro la facilidad con la que “nuestros representantes” trapichean con las abstenciones, cuando un votante apuesta por una formación o por otra, lo hace para que apoye o se oponga a unas determinadas políticas, nunca para que “la persona” (si existiera democracia con elección directa) que se te representa se cruce de brazos o se abstenga, que para nada sería cumplir con la encomienda de los ciudadanos y de la democracia. Al menos en la elección de un presidente o gobierno, que marcará las políticas, las leyes y las reglas de convivencia para los próximos cuatro años, no considero lícito que ningún grupo político pueda abstenerse de cumplir con el mandato de los ciudadanos, mientras se critica (todos los partidos) el absentismo laboral.

sábado, 18 de octubre de 2014

Nada nuevo bajo el sol. Llueve mierda y quienes la recogen están encantados.

Si consideramos que cuantas más cosas veamos, seremos más sabios, el siglo XXI promete, pues hemos visto desmoronarse en poco tiempo todo lo que se levantó en 2000 años. Hemos conocido los más bajos instintos del ser humano y la decadencia absoluta, ahora nos queda contemplar la llegada de los populismos, herencia de la demagogia ejercida por quienes utilizaron el fin del franquismo para ejercer un nuevo fascismo.
Los políticos españoles, al igual que los del resto del mundo pero quizás con una mayor dosis de avaricia contenida, trataban no sólo de halagar el oído de su audiencia, sino de medrar al tiempo que "democratizaban" las oportunidades bajando los niveles de educación de los hijos de sus administrados.
Llegó la democracia del "todos somos iguales ante la ley" creando 17 cortijos con sus leyes y normas particulares + Ceuta y Melilla. En la práctica, nunca los españoles fueron tan diferentes a la hora de solicitar una beca, una subvención, una ayuda, una pensión o un trabajo, pues dependería del idioma, de la patria (región histórica) de nacimiento y del nivel de riqueza territorial, además de los prejuicios locales; ¿Sería ese el motivo por el que algunos denostaban al pueblo visigodo? ¿La unificación de las Hispanias Romanas dañaría algún interés "legítimo" de los actuales nacionalistas y sería el gran pecado de los visigodos para eliminarles de los textos oficiales? ¿Son las Hispanias Romanas aquellos territorios históricos a los que algunos se aferran para reclamar un trato diferenciado con respecto al resto de ciudadanos?
Ahora, tras perder derechos básicos como la educación, la sanidad, el trabajo, la vivienda, la reunión, la manifestación, la información y la misma opinión (libertad de expresión), las reacciones ciudadanas han conseguido que grupos organizados cercanos a los económicos que nos han llevado a la ruinosa situación de España, patrocinen fanatismos nacidos de la desesperación y del analfabetismo, el paso siguiente al estado del bienestar mal entendido. Nuevas opciones políticas que se parecen mucho a las que llegaron en 1978 y que transformaron a la España franquista en dictadura constitucional y que facilitarán a los apeados la forma de volver a apestarnos.
Si un país no tiene educación y cultura como para aprender del pasado, repetirá una y otra vez los mismos errores.